Después de tanto tiempo he decidido participar nuevamente en Adictos. Esta vez se trata de publicar un microrrelato que en mi caso cuenta con exactamente 149 palabras. El mes que viene alguien más lo interpretará a su modo y lo retomará como relato, por lo que editaré esta entrada con el enlace. He intentado, de hecho, que se pueda interpretar de varias formas, para que encaje en el perfil del próximo escritor ;) Ahí os va.
Flores Marchitas
El reloj de la entrada marcó el comienzo de la medianoche. Un escalofrío
recorrió su columna vertebral y le hizo estremecer sacudiendo el ramo de
flores marchitas que aferraba en su mano derecha. A partir de aquel
momento comenzaba lo que más anhelaba, lo que más temía. Lo deseaba
tanto que dolía. Le daba tanto miedo hacerse ilusiones infundadas y que
todo resultase vacuo, que su corazón tartamudeó.
El campanario tronó
confirmando el comienzo de la hora bruja. A su puerta llegó el sonido de
pasos como pezuñas rascando el linóleo. Ella no era Cenicienta, tampoco
su Bestia tenía corazón. Y ahora se acercaba de forma irremediable. Se
persignó. Había sido una locura aceptar el trato pero ahora que había
llegado la fecha fijada no había vuelta atrás. El pomo comenzó a girar.
Su vida estaba en manos del destino. Pero eso no significaba que no
lucharía para defenderla.

A mi me parece que tiras al terror clásico, gótico. Me gusta, porque da posibilidades perfectas para continuar.
ResponderEliminarMe ha encantado ese tono misterioso que le has dado al micro.
ResponderEliminar¡Corto pero intenso! :)
Me ha gustado muchísimo, pones mucha intriga en este pequeño relato, y quien continué si entendí bien, lo tiene abierto a muchas posibilidades, me parece divertido hacer esto.
ResponderEliminarBesos.